AGF y BIOGAS MAXX alcanzan un acuerdo para exportar tecnología en el sector del biogás

En las últimas dos semanas ha visitado España una delegación de BIOGAS MAXX INC, encabezada por su Director General, sr. L. López Alcalá. El objeto de esta visita era concretar el marco de colaboración entre ambas empresas para desarrollar nuevas oportunidades de negocio. BIOGAS MAXX ha estado trabajando en el sector del biogás en los últimos cinco años, centrando su actividad en Hispanoamérica y EE.UU. En esta visita han recorrido, junto con varios miembros del equipo de AGF, las plantas de biogás construidas y operadas por AGF. Se han visitado también las obras de la planta de biogás que AGF está ejecutando en Tarragona, donde han podido evaluar la evolución de la obra y los detalles de este singular proyecto.

El Sr. López ha podido ver la operación de la planta de BIOGASNALIA, que ha concluido su puesta en marcha, situada en el P.I. de Villalonquéjar, en Burgos. En esta planta se ha dado formación a la delegación de BIOGAS MAXX para actualizar sus capacidades a la tecnología de AGF.

Visita guiada a BIOGASNALIA por Francisco Guzmán, director general de AGF.

Como resultado de la visita, AGF y BIOGAS MAXX han sellado un acuerdo comercial estratégico: BIOGAS MAXX será el representante de AGF para EEUU e Hispanoamérica.

Se espera con este acuerdo poder arrancar los primeros proyectos en México de plantas de biogás con la tecnología AGF. Se considera estratégico la gestión de los residuos en origen, siendo el modelo de Planta de Baja Potencia (PBP) la mejor solución para la realidad americana.

Francisco Guzmán (AGF) revisa con el sr. López (BIOGAS MAXX) detalles constructivos de la planta de biogás de Tarragona.

AGF en EXPOBIOMASA 2017


El pasado martes día 27 de septiembre Fernando Selva, encargado de promoción, desarrollo de proyectos y administrador de AGF Ingeniería de Procesos, participó en las charlas sobre biogás en el marco de EXPOBIOMASA 2017. Con la intervención El futuro del biometano: Biometagás la Galera, Fernando Selva presentó la labor de AGF dentro del sector del biogás nacional e internacional. Explicó de manera resumida y en términos de potencia e inversión la planta de biogás que actualmente estamos arrancando en Burgos. Comentó también todo nuestro trabajo en equipos y unidades de procesos prefabricados que diseñamos, vendemos e instalamos en nuestras plantas. Pero la mayor atención estuvo en la planta de biogás que actualmente está en construcción en la provincia de Tarragona, cuya entrega está estimada a finales de 2018.

La planta de Biometagás La Galera está diseñada para procesar más de 120 t/día de residuos orgánicos industriales biodegradables. Tendrá potencias equivalentes superiores a 1,5MWe y el objetivo es la venta directa del biogás. Esta planta contará con elementos anexos como una planta de Nitrificación DesNitrificación (N.DN), planta de enriquecimiento de biogás a biometano, unidad de higienización/esterilización, sistemas de compresión, sistemas de inyección a tubería de suministro, etc.

La jornada acabó con una mesa redonda donde participó Francisco Guzmán, gerente de AGF. Los distintos ponentes contestaron a la preguntas que se realizaron desde los asistentes y la organización del evento.

Queríamos aprovechar para agradecer a la organización de EXPOBIOMASA su invitación a participar en este evento referente de las energías renovables.

Compartimos un artículo resumen de la jornada, del periodista Javier Rico:

Biogás EXPOBIOMASA 2017

Entrevista en el Diario de Burgos junto a SERBUSA 13/06/2017

El pasado Martes 13 de Junio aparecía en el Diario de Burgos una entrevista al gerente de AGF Francisco Guzmán y a varios miembros de nuestro socio SERBUSA.

Para poder convertir en realidad los diseños de las Salas de Bombeo y Control para plantas de Biogás que AGF había desarrollado para el mercado británico, se necesitaba una empresa de montaje industrial. SERBUSA cumplía con todos los requisitos para ello y apostó por trabajar con nosotros en la valoración económica de las plantas cuando éstas eran aún una propuesta entre las muchas que estaban encima de la mesa de los inversores de Reino Unido.

Tras varios años de colaboración exitosa se han enviado e instalado unas seis hasta la fecha, y se espera duplicar esta cifra para los proyectos en Inglaterra y Escocia.

AGF considera a SERBUSA un socio estratégico para las muchas unidades de proceso prefabricadas que diseñamos. Por eso la ejecución de los proyectos que llevamos a cabo a escala nacional ha sido desarrollados de la mano de SERBUSA.

Como se lee en la noticia la colaboración con AGF le ha supuesto a SERBUSA que el 25% de su facturación anual se deba a estas salas de bombeo, incrementándose su plantilla en los últimos 2 años en un 40%.

Las salas de bombeo modular diseñadas por AGF han permitido acortar los tiempos de ejecución de todos los proyectos en varios meses, lo que ha sido clave para poder cumplir con las fechas límites de vertido de energía o de gas para conectar los distintos proyectos con una prima suficiente para justificar la rentabilidad de los mismos.

Las salas prefabricadas tienen marcado CE, son Unidades de Proceso autónomas para “llegar y enchufar” y van probadas de taller, tanto cableado, neumática, equipos, tuberías, etc.

El “Silicon Valley” del biogás en España

En marzo del 2016 el Periódico de Extremadura se interesó en nosotros para hablar de la realidad del biogás, tanto a nivel regional como nacional. La noticia fue publicada a doble página el mismo día que el equipo viajaba para Inverness, Escocia, para comenzar el arranque de dos plantas en Reino Unido. Aprovechamos esta efeméride para compartir en nuestro blog el reportaje que el Periódico de Extremadura tuvo a bien hacernos sobre la actividad de nuestra empresa.

Junto a la entrevista a Francisco Guzmán Guzmán, ingeniero y socio fundador de AGF, se entrevista también a nuestro amigo y colaborador José Lucas Pérez, que fue un pionero en el biogás en España y en Hispanoamérica.

Un año después se sigue trabajando en sacar adelante proyectos de plantas industriales en la provincia de Badajoz, donde hemos hecho bastantes progresos en este sentido, y en ampliar el laboratorio de investigación que AGF tiene en el pequeño pueblo de La Lapa.

En estos días también se cumple un año del fin del arranque de las primeras plantas en las que el equipo de AGF participa en Reino Unido. Desde entonces se han arrancado varias plantas para vertido eléctrico a la red y se comienza ahora el arranque de las plantas para inyección de biometano en la red de Gas Natural. También durante este año se han montado y enviado desde España un total de siete salas de bombeo y control, como las que aparecen en la foto del reportaje.

La intención de AGF sigue siendo convertir al valle de La Lapa en el “Silicon Valley” español del biogás.

http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/extremadura/silicon-valley-biogas_924117.html

http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/extremadura/plantas-bolsas-doritos-recurso_924116.html

http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/extremadura/es-energia-mas-aprovechable-sostenibles_924115.html

La industria del biogás en España: un estado de la cuestión

Planta de biogás modelo Q1000.2 de 1MW en Reino Unido, en la que ha participado AGF

A principios de este siglo se produjo la eclosión de las energías renovables en Europa, a través de medidas normativas de la mayor parte de los países, primando la producción eléctrica de origen renovable. Fue el surgimiento y desarrollo especialmente de las energías fotovoltaica y eólica y, en menor medida, la biomasa y el biogás.

Las medidas fueron diferentes de unos lugares a otros, aunque países como Alemania lideraron la política de incentivos. En los últimos años estos incentivos han venido a moderarse a causa de la crisis económica y los consiguientes déficits públicos, así como por  no haberse producido continuidad al espíritu de Kioto y por la falta de acompañamiento en la introducción de medidas limitadoras del cambio climático en las zonas más contaminantes del mundo, Asia y Norteamérica. No obstante, la creciente sensibilización de las poblaciones de estas zonas, permite abrigar cierto optimismo sobre el resultado de la conferencia de París, celebrada  a finales del año 2.015.

Realmente se puede decir del biogás que se trata de la energía más limpia existente, pues su utilización no se limita, como las demás energías renovables, a evitar el consumo de las energías fósiles (principales causantes del cambio climático), sino que evita la emisión libre a la atmósfera de dióxido de carbono y gas metano, al controlarlo anaeróbicamente, evitando sus emisiones y obteniendo utilidad energética del mismo.

Se trata, por lo tanto, de una energía verde que también limpia.

En Europa ha tenido especial desarrollo al abrigo de  muy interesantes incentivos en países como Alemania, en cuyo suelo se ha construido el 65% de las plantas de biogás existente en todo el continente. Otros países, como Italia y Dinamarca han seguido el modelo alemán. Sin embargo este modelo contiene la trampa de haberse permitido la introducción de cultivos energéticos para la producción de biogás, con lo que se ha restado del mercado elementos necesarios para la alimentación humana y animal, al tiempo que no se han agotado residuos contaminantes para el medio ambiente. La producción de biogás con cultivos reduce las emisiones equivalentes de los combustibles fósiles, pero no evita emisiones derivadas de la gestión de residuos. Recientemente Alemania ha prohibido la producción de biogás con cultivos energéticos en régimen primado de precios a partir de 2.017.

Al abrigo de una normativa muy favorable, el desarrollo de esta energía fue enormemente dinámico en Alemania, exportando no solo la tecnología básica, sino la derivada de la motorización necesaria para la cogeneración eléctrica, los equipos de impulsión, la instrumentación para el seguimiento del proceso, etc.

Precisamente, la cogeneración eléctrica fue quizás el segundo error del sistema de incentivos, por cuanto los rendimientos de los motores generadores difícilmente superan el 40% del potencial del gas utilizado. Sin embargo, los atractivos incentivos públicos permitían una rentabilidad interesante no obstante el bajo rendimiento eléctrico del proceso.

En España, con una normativa muy generosa en los incentivos para las energías eólica y fotovoltaica, se discriminó el biogás, donde las primas públicas a la producción eléctrica eran  un 35% inferiores a las del resto de países europeos. Ello, unido a las dificultades de desarrollar cultivos energéticos rentablemente por la escasa pluviosidad del país, motivó el escaso desarrollo del sector, con solo 30 plantas de digestión anaeróbica, frente a las más de 8.000 de Alemania.

La falta de otro referente, por otra parte, motivó que estas pocas plantas se construyeran según el modelo alemán, diseñado para la utilización de cultivos energéticos, y sin acuciantes necesidades de mejorar productividades, dada la generosidad de los incentivos públicos. Ello, unido a la falta de tecnólogos con conocimientos suficientes para el desarrollo de plantas alimentadas exclusivamente con residuos, incrementó las dificultades del sector. El broche a estas dificultades la ha puesto la posterior normativa del gobierno español, cancelando la autorización  de nuevas instalaciones en régimen primado de producción eléctrica, y reduciendo en más del 25% los limitados incentivos existentes para las plantas en funcionamiento. Ello ha determinado la no construcción de más plantas, así como graves problemas de supervivencia de las existentes.

Siendo importante ecológicamente el problema de la gestión de residuos, ello se agrava con la saturación de contaminantes ganaderos en grandes zonas del centro y norte de Europa, lo que ha llevado a incrementar las cabañas españolas para descongestionar aquella zona, al socaire del sistema de integración de grandes empresas cárnicas norte-europeas; no se ha abordado aún una solución generalizada. Con ello, el problema se ha trasladado en gran medida a zonas porcinas españolas como las comarcas de Osona, Urgell o Baix Ebre en Cataluña.

En base a todo ello se puede concluir que no hay futuro alguno para la generación eléctrica procedente del biogás exceptuando autoconsumos o producciones en islas, siendo difíciles de rentabilizar las primeras con la legislación actual y extrañas las segundas para potencias elevadas en un país industrializado. Pero ello no significa la muerte del biogás como fuente de generación energética. Se le necesita, y no solo por motivos ecológicos, sino también por razones económicas, dado su potencial para el desarrollo de zonas deprimidas y como coadyuvante a la mejora de nuestra balanza comercial internacional. Pero, fundamentalmente, porque es una oportunidad de negocio importante en un momento en que la globalización ha transferido las actividades industriales a países en proceso de desarrollo.

Y esa oportunidad se produce con la posibilidad de introducir el biogás en el mundo comercial del gas natural, y no solo ya por la identidad de su composición química, sino por competitividad en precios, ya que, gestionado adecuadamente, el biogás puede tener un coste más económico que el gas natural de origen fósil. Es decir, se trata de competir libremente en los mercados energéticos, lejos de retribuciones con marcos primados, de tan nefasta experiencia en nuestro país.

Para ello resulta necesaria una reducción importante en los costes de inversión, lo cual solo se puede conseguir introduciendo nuevas técnicas en el proceso productivo que revolucionen la acomodaticia tecnología alemana de general implantación en el continente.

Para aumentar la rentabilidad de los proyectos de biogás hay tres caminos básicos:

  1. Reducir el coste de inversión. En otras palabras, aumentar la eficiencia de producción de la planta.
  2. Reducir el coste de operación.
  3. Dar valor añadido al producto, en este caso biometano.

La empresa AGF se ha preocupado en los últimos años de investigar en estos campos, obteniendo resultados exitosos en laboratorio y en proyectos industriales, como la planta de biogás de Urbiliza Renovables en Remolinos, en Zaragoza. Estos avances han permitido la construcción de la planta de Biogasnalia, en Burgos y estar participando en proyectos internacionales de primer nivel, principalmente en Reino Unido.

Se ha conseguido una reducción sustancial de los costes de inversión pues, para potencias similares y en ciertos escenarios, estos costes se han reducido en más de un cincuenta por ciento. Y todo ello se ha conseguido mediante un proceso más eficiente, un diseño de ingeniería óptimo y una operación cuidadosa de las plantas.

De este modo, en las plantas de AGF puede obtenerse biogás ya depurado a un coste de unos 12€/MWh, muy por debajo de los precios históricamente mínimos de los mercados mundiales del gas natural.

A día de hoy puede decirse que, en casos concretos, el biometano es competitivo con el mercado de los combustibles fósiles.

AGF, por otra parte, no se ha limitado a mejorar las técnicas de obtención de biogás, sino que ha profundizado en Plantas de Enriquecimiento de biometano, comercialización del gas, en plantas de Nitrificación Des-Nitrificación de purines y procesos de higienización entre otros, ampliando el concepto de planta de biogás.

De especial interés es el desarrollo de las plantas de Nitrificación Des.Nitrificación (N.DN) pensada para minorar los negativos efectos ecológicos del exceso de nuestra cabaña ganaderas, especialmente en lo referente a la calidad de los acuíferos de las zonas de producción porcina.

Hay que destacar que todo lo comentado se ha desarrollado en un escenario como el actual, de inexistencia de protección o ayuda alguna a esta energía renovable. Pero, si disposiciones como el Real Decreto 639/2016, de apoyo al gas en el transporte pesado, se convierten en una realidad a través de las adecuadas normas de desarrollo, y los acuerdos de la Cumbre de París suponen exigencias firmes para la U.E. y para España, resulta previsible, al menos, que disposiciones de carácter fiscal otorguen una mayor ventaja competitiva a esta energía. Se haría, de este modo, un gran servicio al planeta y a las generaciones futuras.

Fernando Selva

Fernando Selva es propietario de la planta de URBILIZA RENOVABLES,
promotor de nuevos proyectos y socio fundador de AGF.

Visita a Reino Unido

A lo largo del invierno pasado, AGF ha realizado una visita comercial para presentar las plantas en las que ha participado y puesto en marcha durante el año 2016 a nivel internacional. Parte del equipo de AGF está actualmente participando en el “commissioning” y arranque de nuevas plantas fuera de España.
AGF ha participado en estos proyectos aportando su experiencia en diseño, arranque y operación de plantas de biogás, así como en el diseño y supervisión de las salas de bombeo y cuadros de control. Ha sido la responsable también de aportar el sistema de control de las plantas.
En esta visita ha participado, entre otros promotores, URBILIZA RENOVABLES; que es la propietaria de una planta que va a ser ampliada durante el 2017 por AGF.